Entrevista con Kim van der Horst: liderazgo, confianza y trabajo en equipo en el paracaidismo

En febrero tuve la oportunidad de asistir al Simposio Europeo de Paracaidismo, celebrado del 25 al 27 de febrero en Sevilla, un evento que reúne cada año a profesionales, instructores y paracaidistas de toda Europa y del mundo para compartir conocimiento, experiencias y aprendizajes sobre el deporte. 

Fueron 3  tres días intensos llenos de ponencias realmente increíbles y de muchísimo aprendizaje.

Todavía no había tenido tiempo de compartir aquí con la comunidad todo lo que viví allí, porque justo después del evento viajé a Brasil para participar en la tentativa del Récord brasileño y Sudamericano de Paracaidismo Femenino en Formación.

Han sido semanas muy intensas, y solo ahora, después de casi un mes, cuando empiezo a volver un poco a la normalidad, siento que es el momento de empezar a compartir algunos de los aprendizajes y contenidos que recogí durante esos días.

Me gustaría comenzar con una entrevista a Kim van der Horst, con quien tuve la oportunidad de hablar después de su charla, titulada “12 años de récords mundiales: observaciones sobre el trabajo en equipo y el liderazgo”. Fue una presentación que me gustó mucho por la claridad y la profundidad con la que habló sobre el trabajo en equipo y el liderazgo dentro de contextos de alta exigencia.

Quería aprovechar la oportunidad de hablar con una mujer que ha participado en tantos contextos y entornos de récords mundiales verticales, y recoger algunas de sus reflexiones para compartirlas aquí con la comunidad.

Quién es Kim van der Horst

Kim comenzó a hacer paracaidismo en 2002 y, a lo largo de más de dos décadas en el deporte, ha acumulado miles de saltos, horas de túnel y una amplia experiencia como organizadora y participante en récords nacionales y mundiales. Ha sido load organizer desde 2013 y organizadora de eventos desde 2014, además de competir en disciplinas como 2-Way Dynamic y VFS. También ha formado parte de múltiples récords, incluyendo el récord vertical mundial más reciente.

Además de su trayectoria en el aire, Kim tiene formación como consultora de gestión, algo que ha influido profundamente en su forma de analizar los récords mundiales: no solo como logros deportivos, sino como auténticos laboratorios reales de liderazgo y trabajo en equipo.

En su ponencia explicó cómo eventos como el récord europeo HeadUp, récords verticales mundiales y proyectos como Project 19 le han permitido observar durante más de una década qué funciona y qué no, cuando se trata de liderazgo en entornos de alta presión y equipos grandes.

Entrevista

Después de su charla, tuve la oportunidad de hacerle algunas preguntas breves que comparto aquí. Un contenido valiosos especialmente para quienes buscan crecer dentro del deporte y, en particular, para las mujeres que quieren abrirse camino en él.

Pregunta 1

¿Qué te ha enseñado el paracaidismo sobre liderazgo que no habrías aprendido en otro contexto?

Respuesta — Kim van der Horst

El paracaidismo me enseñó sobre liderazgo algo que probablemente no habría aprendido en otro entorno. Fue la primera vez que trabajé en un contexto formado solo por mujeres, sin la presión competitiva que a veces existe en la vida cotidiana, cuando sentimos que estamos compitiendo por un solo puesto o una oportunidad.

En ese récord mundial, pude ver cómo es realmente el trabajo en equipo entre mujeres. No todas las personas son perfectas todo el tiempo, por supuesto, pero en general vi que somos bastante buenas trabajando juntas. Es algo bastante natural para nosotras reflexionar sobre nuestra propia contribución, reconocer nuestros errores y mantener el ego un poco más bajo.

Eso contribuyó muchísimo a crear una dinámica de equipo muy saludable. Bajo la presión de algo tan exigente como un récord, se podía ver que éramos capaces de reducir el estrés cuidándonos unas a otras y poniendo la seguridad por delante del ego.

No estoy segura de que hubiera tenido esa experiencia en otro tipo de entorno.

Pregunta 2

En los récords mundiales en los que has participado, ¿cuál fue el mayor desafío humano o emocional?

Respuesta — Kim van der Horst

Creo que en mi primer récord, el mayor desafío fue creer en mí misma.

No tenía mucha experiencia en vuelo vertical. Solo había hecho tres saltos en un 20-way antes de llegar. No era como ahora, donde hay muchos campamentos de entrenamiento y muchas oportunidades para entender el proceso. En aquel momento yo no tenía eso.

Así que llegué sin creer realmente que pudiera hacerlo.

Mi mantra en el avión era: si estas mujeres creen que puedo hacerlo, probablemente pueda hacerlo. No era el diálogo interno más fuerte que puedes tener, porque ya introduces ese “probablemente”, que deja entrar la duda en tu mente. Pero eso era lo que tenía en ese momento. Miraba a todas esas mujeres y pensaba: si ellas creen que puedo hacerlo, entonces quizá yo también pueda.

En ese récord, el último día, cuando empezábamos a estar cerca del objetivo pero el tiempo se estaba acabando, empezaron a hacer algunos ajustes en el equipo. Nos llamaron y querían asegurarse de que estábamos listas. Me preguntaron si estaba 120% segura de que podía hacerlo.

Y dije que no.

Me di cuenta de que había estado apoyándome en la confianza que ellas tenían en mí, en lugar de construir mi propia confianza.

Desde entonces, he aprendido que el diálogo interno es extremadamente importante. Las palabras que usamos para hablarnos a nosotras mismas son muy importantes. Hay que preguntarse: ¿usarías esas mismas palabras con tu mejor amiga?

Durante mucho tiempo, por ejemplo, en el túnel decía: no soy buena girando. Y me di cuenta de que eso me bloqueaba, porque es una afirmación muy definitiva sobre quién eres. Pero las habilidades no son algo fijo, son algo que evoluciona.

Ahora prefiero decir: todavía no soy muy buena girando, pero estoy trabajando en ello. Y ese pequeño cambio deja espacio para crecer.

Creo que el diálogo interno fue una de las lecciones más importantes que tuve que aprender.

Pregunta 3

Para una mujer que empieza en el paracaidismo y sueña con grandes objetivos, ¿qué consejo práctico le darías hoy?

Respuesta — Kim van der Horst

Creo que este consejo sería válido para cualquier paracaidista que empieza, no solo para mujeres, aunque quizá para las mujeres tenga todavía un poco más de importancia.

Lo primero es rodearte de personas que te impulsen hacia arriba, de las que puedas aprender. Si eres la persona más fuerte en la sala, probablemente necesitas encontrar otra sala diferente. Por supuesto, hay momentos en los que tú eres la persona más fuerte y necesitas ayudar a los demás a crecer, eso también forma parte del proceso. Pero si quieres aprender y mejorar, busca los lugares donde haya personas mejores que tú.

Las personas que te rodean van a determinar cómo creces. Van a influir en tu mentalidad y son las personas de las que vas a aprender.

Y específicamente como mujer, creo que es importante empezar a descubrir qué es lo que te hace única y qué tienes que aportar al deporte. Esto va más allá de tus habilidades técnicas, porque especialmente cuando estás empezando, tus habilidades todavía están en desarrollo y probablemente no sean lo más fuerte que tienes.

Pero como persona, tienes un conjunto único de cualidades. Y si aprendes a identificarlas, puedes empezar a ocupar tu espacio con ellas. Empieza a compartir esas cualidades con tus amigos, con tus compañeros de equipo, y ocupa tu espacio desde ahí, porque eso también tiene valor dentro de nuestro deporte.

Esos serían los dos consejos principales que daría.

Pregunta 4

¿Cómo gestionas el miedo o las dudas cuando afrontas saltos o proyectos que exigen mucho de ti?

Respuesta — Kim van der Horst

Esa es una gran pregunta, y creo que no hay una única respuesta.

En algunos momentos de mi vida, he acudido a terapia. Creo que muchas mujeres van a terapia porque queremos entendernos mejor a nosotras mismas. Y eso te ayuda a entender si tus miedos son reales o si son imaginados.

El autoconocimiento es poder. Es la base de toda sabiduría, en mi opinión.

A veces también hablo con mis amigos. Lo que podríamos llamar una especie de “terapia entre amigos”. Compartes tus inseguridades con ellos y, muy a menudo, lo que ocurre es que empiezan a recordarte todo aquello en lo que eres fuerte. Te das cuenta de que, a veces, la forma en que tú te ves es muy diferente de cómo te ven tus amigos.

Y eso puede ayudarte a empezar a verte a ti misma a través de sus ojos, lo que te da ese empujón extra de confianza que necesitas.

Pero también hay herramientas prácticas, como las técnicas de respiración y la meditación. Son muy importantes, y creo que es fundamental tener algunas en tu caja de herramientas para diferentes situaciones.

Hay técnicas de respiración para calmarte cuando estás emocional o bajo mucho estrés. Hay técnicas y posturas que puedes utilizar para elevar tu energía y generar confianza. Y hay técnicas para mejorar el enfoque y la concentración.

Creo que son herramientas muy sencillas que puedes llevar contigo a cualquier lugar. Tener dos o tres en tu caja de herramientas es algo muy valioso.

Pregunta 5

Si tuvieras que resumir en una sola frase lo que el paracaidismo te ha enseñado sobre la vida, ¿cuál sería?

Respuesta — Kim van der Horst

Abraza el camino, no solo la meta. Va a ser duro, pero si realmente amas lo que haces, esos momentos difíciles merecen la pena. Los objetivos siempre van a cambiar. Siempre habrá un nuevo objetivo.

Así que disfruta del proceso. Si amas el camino, todo lo demás encaja.

Más allá de los récords

Quiero finalizar agradeciendo a Kim van der Horst por su tiempo y por compartir su experiencia. Es una persona cercana, abierta y transmite con calidez todo lo que ha vivido en tantos récords mundiales. Fue un verdadero placer hablar con ella y aprender de su perspectiva.

Escucharla me recordó algo que muchas veces no se dice: los récords y cualquier gran evento no son solo logros técnicos. Son experiencias humanas profundas, donde se pone a prueba la confianza, el liderazgo, el trabajo en equipo y, sobre todo, la relación que tenemos con nosotras mismas.

Lo he vivido de primera mano durante mi participación en la tentativa del récord sudamericano en Brasil con 52 mujeres. Allí pude sentir cómo muchas de las cosas que Kim compartió se experimentan realmente en el aire y en tierra: la colaboración, la confianza en el equipo, el cuidado mutuo, la gestión del miedo y la frustración bajo presión.

Sus palabras dejan muy clara la idea fundamental de que el crecimiento no depende únicamente del talento o de la experiencia técnica, sino también del entorno que elegimos, del diálogo que tenemos con nosotras mismas y de nuestra capacidad de apoyarnos unas a otras.

En un deporte donde la presión puede ser alta y los retos constantes, recordar que el camino es tan importante como la meta puede marcar la diferencia. Quizá esa sea una de las lecciones más valiosas que el paracaidismo puede ofrecernos, dentro y fuera del aire: seguir creciendo, seguir aprendiendo y, sobre todo, disfrutar del proceso.

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